jueves, 19 de abril de 2012

El título es lo último que se escribe.

De entre el sol de entre las nubes, bajo raíces, bajo tierra, entre montes y cuevas, por la brisa y la tiniebla, siento aquello que la vida encierra. No es calor, tampoco frío, a veces me embriaga, me sacude, otras me entristece, su brillo y su luz me mecen. Esta es la complicada musa, caprichosa, ilusa, que no puedo describir porque igual que me ama me usa, descifrando en mi mente todo tipo de visiones, pasiones, emociones: un paisaje iridiscente, una extinción inminente, un heroe épico o uno disidente.

Tras escribir aqui lo que no espero entender ni que se entienda, espero que alguien comparta o comprenda lo que el arte me presenta como ofrenda, esa sensacion eterna que me embarga y me gobierna.

sábado, 10 de marzo de 2012

Hijo del Dragón: El viaje I

En barco marcha, en agua fría y negra,
donde el frío se ve y los hombres no llegan,
para buscarles a sus dioses unas nuevas tierras.
Allí en la nieve, hierro y sangre;
Combate fiero, eso le resarce.

martes, 6 de marzo de 2012

Hijo del Dragón: comienzo.

Nacido del fuego y la destrucción,
Criado con miedo y con dominación,
Salió de su morada, perdido
Hacia lo inmenso desconocido.
No hallará consuelo o compasión,
Pero es fuerte, el Hijo del Dragón.

Heijastus

Una risa macabra brotó del interior de la noche, como chasquidos incoherentes de una lengua extraña, llegó hasta mis oídos y los pobló de curiosidad. En una callejuela cubierta, de un sótano emergía una luz fría, como el invierno echo un solo color. Tras esa ventana de un blanco clínico se cernía la figura de aquel que hubiera esperado otro tiempo mejor, de aquel que mirando su reflejo en el agua parecía caer en un abismo. Sus gestos eran abruptos, se podría decir que "maltrataba" a los objetos no intencionadamente. En su rostro se podía contemplar una mueca indescriptible, como si al mirarte al espejo este tuviera un desliz y te reflejara incorrectamente, como si la luz le gastase una broma a tus propios ojos. En esa mueca reconocía facciones y palabras, dibujos y conceptos de lo mas profundo de mi mente que escapaban a la vigilancia intensa del sentido común. En tanto que me hallaba absorto observando a este peculiar ser sin nombre ni esencia la risa macabra sonó de nuevo, ésta vez cercana, retumbando en mis entrañas. Sobresaltado ladeé mi cabeza para, no sin asombro, observar otro rostro igualmente conocido, pero esta vez no era el desliz de un espejo, era la caricatura grotesca de un lado yermo de mi mente. Una sensación acuciante arrastraba a mi ser, en ese rostro de pétreo semblante; en esa carcajada sombría descompasada de la expresión actual se encontraban el miedo y el cinismo, la severidad y la agresividad, todo ello en una sola cara. Éste segundo individuo soltó una mirada de soslayo al del interior, con el que ahora me sentía identificado, en el que ahora me veía reflejado... El cual era yo mismo... el siniestro hombre que otrora me encontrara a su lado miraba desde fuera, rotos los ojos y furiosa la expresión, con mi propia cara, con mi misma cara, aquel hombre me llenó de pavor.

jueves, 2 de febrero de 2012

El silbido de lo inerte I

Aúlla, golpea, revuelve, zarandea,
Viento... azota mi pensamiento,
azota inclemente mi cordura,
para que de ella sangren sin cura
los versos de mi locura.
Viento, reclama con fuerza mi mente,
Magulla, destructor de fuerza ingente,
Rompe y esboza, transparente,
Escultor de dunas, poseedor de lo inerte,
El viento, hojas y ramas retuerce,
Despoja a mi mente de vileza,
Dota de vida a la salvaje maleza,
Aire, más que aire en movimiento
desplaza el frío en su lamento
Su alarido es mi tormento,
Viento, frío afilado, calor templado; viento.

domingo, 15 de enero de 2012

JACHT II

"Eso es, acércate insensato... recuerda respirar hondo y pausado... puedo olerle desde antes de que siquiera llegara... pobre estúpido... noto como sus pasos tiemblan pensando en mi acecho. Salto, giro. Nada de ruido, nada de ruido... el cuello es la prioridad, me resulta casi increíble... ¡que insensato! mi guarida es su tumba... estoy deseando dar buena cuenta de él... su respiración se acelera, he arañado la piedra, más ruido de la cuenta. Mi sangre se calienta.. silencio... Mi lengua se enjuga, aumenta su temperatura... es generoso, el primero en tres días y está bien alimentado... Cree que me tiene controlado... Mantiene el arco tenso... ni siquiera apunta en mi dirección. ¡Se ha tropezado! Éste es el momento... ¡SALTA!"

...

"no... puedo... ¿qué? no logro... que dolor... debo huir... ¡huir! ha vuelto otra vez, he sido un estúpido... asqueroso primate... ya se levanta otra vez... ahi viene... mejor cerrar los ojos y sentir el golpe seco..."

- ¡Maldita sea!, ha estado a punto de matarme!
-He manejado el garrote lo rápido que he podido, además ¿que te preocupa? este hijo de perra no devorará a nadie más, eso lo aseguro...

sábado, 14 de enero de 2012

Deemstering

El sol va lamiendo las cúspides de las montañas, parece su único consuelo ante una extinción inminente... las praderas dejan entrever las sombras de sus hierbas mas orgullosas, en los lechos de piedras y arboles los pequeños animales se aventuran en la jovencísima noche... en mis ojos anida la gloria anaranjada de este cese diurno, en el infinito puedo ver todo como una paleta de grises difuminados y amarillos de oro, con rojos tímidos pero agresivos y un millar de sonidos silvestres que transporta el fresco viento del atardecer. El cielo, como lienzo de los mismos dioses, se pinta de estrellas y de luna, en un discreto violeta que parece arroparme me el corazón, recogiendo cientos de latidos en una manta de tiempo... parece como si la vista me meciera y mi mente fuera más que esa palabra, entreviendo en este hecho los tejidos mismos de mi propio universo.... es esa música de violines que acompaña al crepúsculo lo que hace bailar a mi alma y detenerme en el tiempo para observar perplejo, como algo tan familiar es a la vez algo bellísimo y complejo.